Sobre todas las cosas cuida tu
corazón, porque éste
determina el rumbo
de tu vida.
*1 Kilogramo de recuerdos infantiles. 
*2 Tazas de sonrisas.
*2.5 Kilogramos de esperanzas.
*100 Gramos de ternura.
*5 Latas de cariño.
*40 Paquetes de alegría.
*1 Pizca de locura.
*8 Kilogramos de amor.
*5 Kilogramos de paciencia.
MODO DE PREPARACIÓN:
1.- Limpia los recuerdos, quitándoles las partes que estén echadas a perder o que no sirvan. Agrégale una a una las sonrisas, hasta formar una pasta suave y dulce.
2.-Ahora, añade las esperanzas y permite que repose, hasta que doble su tamaño.
3.-Lava con agua cada uno de los paquetes de alegría, pártelos en pequeños pedacitos y mezcla con todo el cariño que encuentres.
4.- Aparte, incorpora la paciencia, la pizca de locura y la ternura cernida.
5.- Divide en porciones iguales todo el amor y cúbrelos con la mezcla anterior.
6.- Hornéalas durante toda tu vida en el horno de tu corazón.
7.- Disfrútalas siempre con toda tu familia… con el sabor de lo nuestro.
Consejo: Puedes agregar a la mezcla anterior dos cucharadas de comprensión y 300 gramos de comunicación para que esta receta te dure para siempre.
Y de repente te das cuenta de que todo ha terminado, de verdad.
Ya no hay vuelta atrás, lo sientes. Y justo entonces intentas recordar en qué momento comenzó todo.
Y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas. Mucho antes. Y es ahí, justo en ése momento, cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez.
Y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo. Ya nunca tendrás la sensación de estar a
TRES METROS SOBRE EL CIELO.
Amo la lluvia, y creo que acompañada de una buena música es simplemente una noche “PERFECTA”. Y que mejor escuchar el gran Maestro SABINA.
Les comparto este gran tema:
Todavía una canción de amor